jueves, 7 de mayo de 2015

CREER PARA VER - por Gabriela Borraccetti



No soy yo quien pone puntos y comas

no soy yo quien hilvana las frases

no soy yo la que dice que dice

no soy yo la que intenta y escribe

no soy yo una imàgen sin carne

no soy yo quien observa en mis ojos

no soy la que ves en la foto

sin saber que soy quien tu piensas.

Es el tiempo que me corta en partes

y divide el espacio en visiones

quien deja a la forma un hueco

en el que solo cabe el destino

Son los ojos del mismo universo

que se informa a travès de tu vista

cual es el mundo aquel en que crees

para crear la imàgen que piensas.

No soy yo dueña de estas palabras

no soy yo quien querìa escribirlas

no soy yo quien pensò en exparcirlas

sino tù que esperabas leerlas.

sábado, 21 de febrero de 2015

CUENTOS QUE NOS CONTARON- FRASE CORTITA.

Nuestros pasos toman el color de los "cuentos" que nos han contado, de las historias que nos han relatado, de las enseñanzas que nos han heredado. De allí proviene la certeza de que nada cambia o de que todo tiene solución.

martes, 13 de enero de 2015

LA FELICIDAD ES...

FELICIDAD ES:
Juntar caracolas a orillas del mar,
mirar al sol de frente intentando no parpadear,
contar algunas estrellas,
perderte
y volver a empezar.
Jugarle al viento con la espada del pelo,
pisar los charcos,
trepar a un árbol,
subir los muros
y esperar del otro
encontrar otro mundo. Gabriela Borraccetti, Las señales y los símbolos del tiempo

jueves, 1 de enero de 2015

ESPERAS VANAS

Esperar tener un cuerpo ideal para ir a la playa.
Esperar tener edad para creer que es lo mismo que autoridad.
Esperar el reconocimiento para hacer lo que nos gusta.
Esperar, esperar y esperar para no hacer nada
de lo que somos,
de lo que debemos aprender con el tiempo
y de lo que debemos ganar a través de la práctica y experiencia.
No esperes!. Pon el primer pié en tu camino al que reconocerás sin manuales simplemente porque te gusta. Cuando vas por lo que quieres, la ruta aparece y se dibuja bajo tus pies, tal como si fuese una alfombra en la que confías y te sostiene; y por más que de vez en cuando exista un tropezón, ella no desaparecerá dejándote caer. El único secreto como para tomar en cuenta y reconocer una rotonda equivocada, es que por más que des vueltas, siempre llegarás al lugar de la repetición del fracaso en el que te puedes enfrascar con la excusa de que la vida te es adversa, que nadie te entiende, o que el mundo aún no está a tu nivel para comprender tu obra. HAZLA! y pierde el miedo de no ser nadie especial porque sin dudas, ser especial no precisa de público: precisa de tí. Lic. Gabriela Borraccetti.

CALLAR

Un adulto que calla sus problemas delante de los hijos no les evita tenerlos, les enseña a esconderlos cuando los tenga. Lic. Gabriela Borraccetti

NO SOLO PALABRAS

Un sentimiento que resbala hasta tocar la garganta para convertirse en palabra, tiene un efecto sanador y confortante para el alma. Las palabras son capaces de herir así como también de curar, Pueden ser cuchillos dañinos, sellos que te anclan a un pequeño lugar, movilizantes de todo tipo sentimiento, hipnotizantes y engañosas, pero por sobre todo dichas y escuchadas en un contexto adecuado son puertas que abren los caminos del corazón. el espíritu y la mente.

VENDAS

Los síntomas son repeticiones disfrazadas de un viejo dolor que no podemos resolver. Al repetirse una y otra vez la psique intenta comunicarnos que es necesario enfrentar nuestra participación en lo que nos sucede, en lugar de dejarlo intacto bajo el pretexto de que es el mundo/los demás/los otros/nuestros padres/nuestras parejas, los culpables de nuestra desdicha. Mientras no querramos ver responsabilidad alguna en lo que acontece, el síntoma adquiere la capacidad de desplazarse de una a otra situación viéndonos expuestos al fracaso, el desamor, la soledad o cualquiera de las formas en que la angustia y la insatisfacción se apoderan de nuestra vida o parte de ella. Si "siempre pasa lo mismo", es porque "siempre pretendes obtener lo mismo en el mismo lugar en donde no lo vas a conseguir". Para que algo deje de doler, hay que sacarse la venda, no ponérsela.